Valérie Perrin, «Hay que aprender a hacer notar tu ausencia a aquellos que no han comprendido la importancia de tu presencia.» 

Publicado el 20 de septiembre de 2026, 20:12

Hay frases que leemos y sentimos que alguien ha puesto palabras a algo que llevaba tiempo habitándonos por dentro.

«Hay que aprender a hacer notar tu ausencia a aquellos que no han comprendido la importancia de tu presencia.»  Cita recogida del libro Cambiar el agua de las flores, de Valérie Perrin.

Creo que hay personas que confunden estar con permanecer. Creen que querer es estar siempre, contestar siempre, comprender siempre, estar incluso cuando nadie lo pide, acudir antes de que nos llamen, dejar una luz encendida por si alguien decide regresar, hasta que entienden que también hay formas de desaparecer poco a poco mientras seguimos estando, porque hay lugares donde nuestra presencia se vuelve costumbre y la costumbre, a veces, tiene esa manera cruel de volver invisible lo que un día fue importante. Entonces llega el silencio, no el silencio de quien quiere ser echado de menos, sino el de quien, por fin, ha entendido que no tiene que seguir demostrando que está, no siempre porque haya dejado de querer, a veces precisamente porque ha comprendido que querer no debería significar ocupar eternamente el lugar de quien espera, sostiene, perdona o permanece.

No todas las personas saben mirar lo que tienen delante. Algunas solo advierten una presencia cuando esta deja de estar y otras, quizá las verdaderamente importantes, no necesitan perderte para comprender tu valor. Hay ausencias que duelen, y hay ausencias que, después de mucho tiempo, empiezan a parecerse a una forma de volver a casa. Tal vez de eso se trate: de aprender a retirarnos sin hacer ruido de aquellos lugares donde nuestra presencia ya no encuentra eco, de dejar de insistir, de no pedir que nos vean y de guardar, con un poco más de cuidado, todo aquello que somos para quienes saben reconocerlo cuando todavía estamos.