Libros publicados por Sol Antolín Herrero
Cada historia comienza con una palabra. En este universo literario, cada libro es una invitación a descubrir, sentir y soñar. Sumérgete en las obras de Sol Antolín Herrero y encuentra un pedazo de ti mismo entre sus líneas.

Una historia que contar
La novela narra un momento muy concreto de la vida de la protagonista. El hijo de Serlinde cuenta de forma paralela dos hechos de la vida de su madre que marcaron profundamente la trayectoria vital de ambos.
Una historia que contar debe leerse como mucho más que el debut literario de Sol Antolín Herrero.
Representa la primera formulación de un proyecto narrativo que irá enriqueciéndose con los años sin renunciar nunca a sus principios fundamentales.
La novela demuestra que la autora concibe la literatura como una forma de conocimiento moral y psicológico. Los personajes importan más que los acontecimientos. Las preguntas más que las respuestas. La comprensión más que el juicio.

Entremeses para la Infancia
Después de los años 50 y 60, acentos y costumbres diversas le cuentan al lector el crecimiento de los barrios de Barakaldo, su contribución al desarrollo de la industria que miraba cada día a la ría. La protagonista recorrerá con los lectores los acontecimientos históricos desde la Transición hasta nuestros días. Bilbao es un personaje más de la novela, su transformación acompaña la propia transformación de la protagonista. Juntas, nos cuentan cómo algunas decisiones que se toman en la vida pueden llevarnos por un camino inimaginable, así Bilbao pasará del gris al claro, y la protagonista, en una clara identificación con la ciudad, pasará por varias tonalidades hasta encontrar el color más parecido a su ciudad.

El don de imaginar las Matemáticas
Con El don de imaginar las Matemáticas, Sol Antolín Herrero alcanza uno de los momentos de mayor ambición intelectual de toda su producción literaria.
Hasta este punto, su narrativa había explorado principalmente la memoria, la infancia y la construcción de la identidad. En esta novela el horizonte se amplía considerablemente. La autora dirige ahora su atención hacia un personaje histórico de extraordinaria relevancia: Sofía Vasílievna Kovalevskaya (1850-1891), matemática rusa, escritora y primera mujer en obtener una cátedra universitaria de Matemáticas en el norte de Europa.
La elección de Kovalevskaya no constituye un simple homenaje biográfico. Representa una declaración de principios. La autora plantea una pregunta que atraviesa toda la novela:
¿Cuántos talentos han permanecido ocultos porque la sociedad no estaba preparada para reconocerlos?
Esa cuestión convierte la obra en mucho más que una novela histórica. La transforma en una reflexión sobre la justicia, el conocimiento y la libertad.

La vida que no fue
En la primera parte del poemario, el protagonista narra su relación con la enfermedad mental que padece, transmitiendo la esperanza de curarse.
En la segunda parte, su sobrina expresa sus sentimientos, recuerdos y duelo por la reciente muerte de este ser querido. Un duelo que mezcla la pena por la pérdida y el deseo de que la verdadera esencia del protagonista surja, lejos del oscurantismo de la enfermedad innombrable en la sociedad.

Esencias humanas
En esta colección de relatos, la autora realiza un singular retrato del alma humana. En ellos, el lector vive con sus personajes profundos sentimientos, emociones, situaciones vitales que en más de una ocasión reconocerá como propios o vividos por las personas que conoce. La mayoría responden a situaciones reales y son fruto de la observación y de noticias recogidas en distintos medios y algunos de ellos, parte de una pequeña anécdota o conversación oída de manera fortuita. De ahí el título de Esencias Humanas, ya que en cada uno de ellos se describe y se narra el rasgo que caracteriza a los protagonistas de cada relato.

La niña de la lluvia fina
Quizá el descubrimiento más interesante que ofrece este libro sea la relación existente entre su poesía y sus novelas. No encontramos dos escritoras diferentes. Encontramos dos registros de una misma voz. La novelista desarrolla. La poeta concentra. La novelista explica. La poeta insinúa. La novelista construye personajes. La poeta construye imágenes. Ambas responden exactamente al mismo proyecto humanista.
Con La niña de la lluvia fina, Sol Antolín Herrero demuestra que la poesía no ocupa un lugar secundario dentro de su producción. Es el corazón silencioso de toda su literatura. Las novelas desarrollan historias. Los poemas destilan su esencia. La memoria, la educación sentimental, la identidad y la dignidad de la experiencia cotidiana aparecen aquí reducidas a imágenes de extraordinaria delicadeza. El resultado es un libro que no necesita grandes gestos para conmover.

El susurro de la reina
Con El susurro de la reina, Sol Antolín Herrero parece dar un paso decisivo dentro de su evolución literaria. Si en sus obras anteriores la memoria, la historia o la educación constituían el eje de la narración, aquí la autora ensancha su horizonte mediante una escritura en la que el símbolo y la alegoría adquieren un peso mucho mayor.
No significa esto que abandone sus preocupaciones habituales. Al contrario: las conserva, pero cambia la estrategia narrativa. Hasta ahora la realidad aparecía como punto de partida.
En esta novela, la ficción se convierte en un espejo que devuelve una imagen más profunda de la realidad. Es una diferencia esencial. El lector deja de preguntarse únicamente qué sucede. Comienza a preguntarse qué representa aquello que sucede. Ese desplazamiento convierte la lectura en una experiencia más activa y más exigente.